domingo, mayo 03, 2009

Aurora, la traicionera

Últimamente mi vida daba giros de compás. Es como el yan quen pó, algunas veces me tocaba piedra y era fuerte como Goliat pero otras papel y me cortaba las venas. Esta vez no escribiré sobre djs hiraokas... contaré que pasó después.
Pasaron dos días de lo sucedido y mi amá tuvo la grandiosa idea de pedir prestado un guacamayo (nos iban a obligar a cuidarlo igual) Yo ya la conocía, se llamaba Aurora, Aurora la traicionera.

Desde que la conocí , nos declaramos la guerra. Es el típico animal que se muestra tierno y engreido, habla, hace reir pero cuando conoce a la persona que antes que ella existiera era el centro de atención y la "niña bonita" con un moño enorme en la cabeza y zapatos de charol, todo cambia. A mí me pica, me caga, me bota la comida, me jala el pelo y se ríe. ¿Estúpido? Es verdad.

Mi venganza comenzaría el mismo día que llegó a casa, obviamente tenía que ser YO la encargada de saludarla y darle la bienvenida a su nuevo hotel. Cruzamos miradas y cagó.
Desde ese día, yo me encargué de sacarla al balcón para que se sienta libre y cante.
( tengo que aclarar que los chipibos la criaron con cuyes y nunca aprendió a volar, lo más probable es que piense que es humanoide)
Le puse el brazo para llevarla y me picó, le puse un palo en las patas y aceptó. Cuando estaba en el balcón, todas las personas la miraban tiernamente y ella gritaba: Aurora, grrrrrr rico...taxi y blah blah blah. Pasaba horas haciendo y gritando lo mismo, para ella eso era como estar en un concierto pero cuando trataba de meterla a la casa otra vez pasaba 45 minutos intentando cogerla sin que me coma un dedo. Siempre me amenazaba con lo mismo abría las alas e intentaba volar, mal intento, no sabe.

Así que llegó lo peor, comenzaba a gritar como si alguien le estuviera haciendo daño... escuchaba los murmures de las personas al pasar y decían: ¡MALA! ¡MALTRATO ANIMAL!.
claro ella se reía en silencio, eso creo. Así pasé un mes...todas las tardes eran iguales. Yo me acostumbré a pasar vergüenza y a sus gritos falsos. Me odiaba, lo sé.
Pero así como los hombres pueden ser los peores, patanes traicioneros...yo por otro lado me encariñé con el enemigo, lo amé. Un día a las 5:00 am, Aurora comenzó a gritar y yo como nunca me levanté. La busqué por toda mi casa pero no la encontré, gritaba pidiendo ayuda y no imaginé donde estaba hasta que la ví. Estaba en el techo, mi VECINO intentaba robársela y tenía en la mano un costal
Cuando vi esa escena me volví una gárgola. No sé que me pasó...Así que respiré y le grité y le grité mientras que Aurora repetía su nombre con fuerza. Él se quedó petrificado y caminó intentando huir de mis amados gritos. Parecía una pesadilla y pensé que era la primera vez que peleaba un extraño de techo en techo, hasta que salté y le di la mano ( A AURORA) y como un acto de magia, nos amamos.
Ahora me respeta y me da piquitos.
Sólo tenía que demostrarle confianza y que la cuidaba sin que nadie me obligue.
Moraleja, moraleja.
"Mostrar buena cara hará que nadie te cague"

3 Dame tu opinión o calla para siempre:

Anónimo dijo...

chipibos?? Son una nueva tribu o que

Greta dijo...

Si, una tributo en Perú

Anónimo dijo...

jajaja dj's hiraokas