martes, mayo 06, 2008

Un Dios en la azotea

Esta entrada es un trabajo para mi "amada y respetada" universidad.



¿Qué pasa cuando estas en un cuarto y te sientes encarcelado? piensas… ¿cuál sería el lugar perfecto? Abres una puerta y subes algunas escaleras, sientes un poco de aire entre tus piernas y uyyyyy. De pronto ya estas ahí, llegaste a una azotea y te reciben los objetos destruidos con una sonrisa temerosa por que llegó su Dios. Sí, eres un Dios y ese es tu pequeño reino.

Pero hablar de las azoteas dándole un punto de vista diferente no es tan fácil como parece, ver a la rica ciudad desde arriba, puede ser un poco divertido o algunas veces un poco frustrante. Mientras buscaba información sobre mi querido tema, fui a uno de los edificios más altos de esta caliente ciudad, necesitaba tener una visión un poco más amplia. Tenía que ver muchos techos, ropa colgada y gatos prostituyendose.

Subir a la azotea de ese edificio no fue tan fácil como parece y no entendía porque carajo no podía, hasta que la encargada del lugar me acompañó y contó que hace menos de 4 meses una chica se había suicidado(ES LA MERA VERDAD). ¿Pero porqué desde ahí?, seguro piensan que tienen un espacio entre ellos y el mundo, luego repiten las sabias palabras:” adiós mundo cruel” y de pronto ya están abajo, un poco doloroso para ser verdad pero encontramos otra manera de usar este lugar. No solo se guardan cosas viejas y casas de perros, también puede ser el último lugar en el que está una persona rara. (Sí, hay que ser un poco extraño parar matarse) antes de desaparecer.

Pero no todo es tan trágico. Eso pasó conmigo en un momento inesperado. Un día cuando era feliz tuve una llamada de alguien que pudo llamarse: uhmm ALGUIEN y quería ir a un lugar especial para el. Me sorprendió y pensé mucho en el sitio perfecto, nunca me imaginé que podría ser una azotea, era de noche e intentamos subir con cuidado, cuando llegamos podía ver la ciudad con miles de pequeñas luces que sin duda hacían el momento perfecto, habían enanitos cantandonos, chispas de amor, pompones, danilas.
Hasta que un “se acabo todo” malogró el maldito instante, es un poco trágico pero miré el gran horizonte de techos y luces y me di cuenta que todo seguía igual, nada había cambiado y nadie lo había notado.

Desde la azotea miramos las cosas desde arriba. Sólo desde arriba nos podemos dar cuenta que ante la adversidad y la mala suerte, sólo queda reír.

La de la foto no soy yo, yo soy una negrita carbón...mentira.

2 Dame tu opinión o calla para siempre:

Zololkis dijo...

See Please Here

dr. chicarca dijo...

Lindas piernas :P